En un momento en el que las administraciones están anunciando recortes en cooperación, reconforta saber que alguna de ellas no piensa sacrificar la ayuda a quienes verdaderamente lo necesitan. Es el caso de la Diputación de Zaragoza, que en el presente ejercicio ha aumentado un 2% el presupuesto para estos fines y quiere, sino incrementarlo, al menos mantenerlo para el próximo año. Confiamos en que cumplan su palabra y en que se extienda el ejemplo.
